Sobre mi

Creo en los procesos terapéuticos que permiten comprendernos con más verdad y menos juicio.

Me llamo Victoria.

Y aunque durante mucho tiempo sentí que convivía entre victorias y soledades, hoy entiendo que ambas forman parte de mi historia.

Soy psicóloga sanitaria desde hace más de diez años y acompaño procesos terapéuticos desde una mirada donde la historia personal, el vínculo y el cuerpo tienen un lugar importante.

Pero más allá de lo profesional, siempre he sido una persona profundamente inquieta.

Me interesa la fotografía, la montaña, las artes y todo aquello que nos conecta con la sensación de estar vivos.

Creo que la inspiración también forma parte de la reparación.

Que enamorarnos del mundo —de las personas, de lo que sentimos, de lo que descubrimos— puede ser una manera de volver a nosotros mismos.

Quizá por eso me apasiona tanto escuchar historias y comprender cómo funciona cada persona.

Siempre digo, medio en broma y medio en serio, que me encantan los cerebros.

Me fascina la complejidad humana.

Las contradicciones.

Los patrones que repetimos.

Las formas en las que aprendemos a protegernos.

Y también la capacidad que tenemos para transformarnos cuando encontramos un espacio seguro donde poder mirarnos con más honestidad y menos juicio.

Mi forma de entender la terapia

No entiendo la terapia como un lugar donde alguien viene a ser corregido.

La entiendo como un espacio donde poder comprenderse con más profundidad y más claridad.

A lo largo del tiempo he ido viendo algo que se repite:

las personas no solo tienen un problema, sino que muchas veces acaban construyendo una identidad alrededor de él.

«Soy ansioso.»

«Soy inseguro.»

«Soy así.»

Y desde ahí, todo empieza a volverse más rígido y más difícil de mover. Mi trabajo consiste en comprender los patrones que están manteniendo ese lugar:

cómo piensas,

cómo interpretas lo que ocurre,

cómo responde tu cuerpo,

qué haces —o dejas de hacer— en determinadas situaciones.

Porque lo que vivimos tiene una lógica.

Y cuando esa lógica puede entenderse, también puede transformarse.

Trabajo desde una psicoterapia integradora donde cada proceso se construye en función de la persona, su historia y el momento que está atravesando.

Es un trabajo profundo, porque no se queda únicamente en el síntoma.

Y al mismo tiempo es un trabajo muy concreto, porque no se trata solo de comprender, sino también de poder hacer algo diferente con eso que te pasa.

Una mirada basada en el vínculo, el trauma y la experiencia emocional

Mi forma de trabajar integra la experiencia clínica, la comprensión del trauma, el vínculo terapéutico y una sensibilidad especial hacia el cuerpo y el sistema nervioso.

No hay dos procesos iguales.

Pero hay algo que suele repetirse:

cuando una persona empieza a entenderse de verdad,

deja de mirarse solo desde el problema

y empieza a recuperar otras partes de sí misma que habían quedado más difusas.

Formación y experiencia

Psicóloga sanitaria.

Más de diez años acompañando procesos terapéuticos.

Especialización en trauma relacional, autoestima, vínculos y procesos emocionales profundos.

Formación continua en psicoterapia, trauma, apego y regulación emocional.

Si sientes que este espacio puede ayudarte, estaré encantada de escucharte.