Un espacio para comprender tu historia, cuidar tu cuerpo y construir nuevas formas de relacionarte contigo.
01 Psicoterapia individual
No necesariamente ocurre de golpe. A veces es algo más sutil: empiezas a sentirte distinta, más cansada, más irritable, más desconectada… y poco a poco, lo que te pasa empieza a ocupar más espacio que tú.
La ansiedad, una relación, el malestar, la duda. Todo se vuelve más grande, más presente.
Y sin darte cuenta, acabas mirándote desde ahí.
Este espacio tiene que ver con poder parar en ese punto. No solo para decir lo que duele, sino para entender qué lo está sosteniendo y abrir la posibilidad de cambiarlo.
02 La psicoterapia puede ayudarte cuando aparecen:
Experiencias traumáticas o relaciones que han dejado huella.
Ansiedad, bloqueo emocional o sensación de estar desbordada.
Dificultades en los vínculos, miedo al abandono o dependencia.
Inseguridad, culpa, autocrítica o pérdida de identidad.
Cambios vitales, duelos o momentos de ruptura.
Una desconexión entre lo que piensas, lo que sientes y lo que haces.
03 Cómo trabajo
No entiendo la psicoterapia como un espacio donde alguien viene a recibir respuestas, sino como un proceso compartido de comprensión y transformación. Cada persona llega con una historia diferente y, por eso, no existe un tratamiento estandarizados. Mi trabajo consiste en comprender cómo se ha construido el problema, qué función cumple hoy y qué cambios pueden abrir nuevas posibilidades de bienestar.
Comprender antes que intervenir
Muchas veces el síntoma no es el verdadero problema, sino la consecuencia de una forma de adaptación que en otro momento tuvo sentido.
Antes de buscar soluciones, intento comprender contigo la lógica de lo que está ocurriendo y cómo se ha ido organizando a lo largo de tu historia.
Buscar el patrón, no solo el síntoma
No intento identificar aquello que siempre se repite y que, sin darnos cuenta, termina influyendo en distintas áreas de la vida: la manera de relacionarnos, de interpretar, de tomar decisiones o de responder ante determinadas situaciones.
A veces un pequeño cambio en uno de esos patrones puede generar un efecto dominó sobre el resto del proceso.
Integrar cuerpo, emoción y narrativa
Hay experiencias que no solo dejan huella en nuestros pensamientos, sino también en el cuerpo y en la forma en la que nos contamos quiénes somos.
Por eso el trabajo terapéutico integra la comprensión emocional, la historia personal, el vínculo terapéutico y, de manera progresiva, la atención al cuerpo y al sistema nervioso.
Un proceso para construir autonomía
No busco que la terapia se convierta en un lugar al que depender, sino en un espacio desde el que desarrollar recursos propios.
Mi objetivo es que, poco a poco, puedas comprender con mayor claridad, tomar decisiones desde un lugar más consciente y construir una vida más coherente contigo misma.
Mi terapia
Ideas, articulos y reflexiones sobre terapia, vinculo, cuerpo y procesos de cambio.